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domingo, 26 de agosto de 2012

¿Todos iguales ante la ley? No lo parece...


     Vivimos en un mundo en el que no solo los políticos salen bien parados de los escándalos, sino que empresarios estafadores o asesinos sin escrúpulos también tienen su mundo paralelo donde todo es de caramelo y de color rosa.

     Es de sobra conocido el caso del señor Ruiz-Mateos estafador de grandes empresas así como de pequeñas empresas y personas, es cierto que esto cabrea y mucho pero otra cosa que molesta aun más que haber estafado y por consecuente, robado tal cantidad de dinero, es tener la cara dura de no admitir nada de lo ocurrido porque una vez que te han descubierto lo menos que puedes hacer es reconocer tus errores y pedir perdón, ¿por qué? ya te han descubierto, ahora da lo mismo lo que hagas y digas, si no dices la verdad y reconoces tu fallos solo ensuciaras tu imagen además de perder la poca credibilidad que te queda, ya que la verdad acaba saliendo siempre a la luz, tarde o temprano. La única obligación que queda es la de ser un poco humilde pese al haber demostrado tener una cara dura inmensa no tener encima la poca decencia de cesar volver a comenzar desde 0 en otro país, no presentarse en los juicios, llegar a un estado de salud peligroso por propia voluntad, ya que cuando estuvo de tenido su salud se vio así de afectada entre otros factores porque él se negó a comer. La guinda del pastel es atribuir dichas acciones al ámbito religioso ya que Ruiz-Mateos dijo textualmente: “Si san José María Escrivá de Balaguer viviera esta barbaridad no ocurriría” siendo san José María Escrivá de Balaguer fundador del Opus Dei y sin entrar en detalles sobre esto y usando la lógica deducimos por sentido común que nadie fundaría una orden religiosa o no religiosa con el mensaje de que estafando a miles de personas y robando cantidades inmensas de dinero se va a llegar a algún tipo de meta espiritual.

    Anders Behring Breivik, el asesino de Oslo, es otro de los que han salido bien parados, habiendo asesinado a 77 personas de manera premeditada, despistando a la policía con una explosión en la ciudad haciéndoles pensar que era un atentado de un grupo terrorista para así coger el arma que tenía preparada y comenzar una cacería, negando sentirse culpable por lo sucedido y apareciendo con una tranquila sonrisa en los tribunales sin ser una excepción el momento en el cual decían su sentencia: 21 años de presión de los cuales tiene que cumplir un mínimo de 10 años.
 Es verdaderamente ilógico que una persona que ha asesinado a 77 personas tenga la posibilidad de permanecer 10 años en prisión, pero esto no es todo sino que dispondrá de 3 celdas, en las cuales realizara distintas actividades: en una de ellas dormirá, en otra de ellas hará ejercicio y en otra equipada con un ordenador podrá trabajar en un libro.

     Vivimos en una sociedad sin pies ni cabeza, una sociedad en la que si un ciudadano roba por necesidad puede ser encarcelado mientras que si un alto empresario no, una sociedad en la que violadores, asesinos, pederastas...etc. cumplen unas condenas absurdas y esto nos hace preguntarnos si el error esta en las normas, leyes o si por el contrarío esta en el que las cumple y sufre, pueblo, si alguna vez mirásemos atrás y aprendiésemos que lo pasado por pertenecer al pasado no tiene por qué estar mal, veríamos que si al violador le cortasen el pene y le cercenasen los testículos en la plaza del pueblo dejándole desangrarse ahí mismo, el índice de violaciones descendería considerablemente e incluso desaparecería, podríamos pensar que son medidas demasiado violentas pero son efectivas y efectividad es lo que se busca en este tipo de situaciones. Tenemos que tener en mente, todo lo pasado por pertenecer al pasado no tiene porque ser malo.

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