Páginas

lunes, 26 de agosto de 2013

Un pueblo "abandonado"

     El ayuntamiento de Medina de Pomar, en Burgos, ha olvidado por completo a los habitantes y veraneantes de uno de sus barrios, el Puente de Villanueva, siendo esto una ciudad fantasma por su cada vez menor atracción hacia los visitantes y por el estado lamentable de sus carreteras, campas, río y mobiliario urbano.

Alcantarilla  habitual
y restos de su desbordamiento.
     Con aproximadamente 6200 habitantes, Medina de Pomar ha sido uno de los lugares de veraneo más frecuentados por los bizkainos, razón por la cual podemos encontrar distintas urbanizaciones que durante las estaciones del año, excluyendo el verano, se encuentran desiertas. El Puente de Villanueva era uno de esos barrios de este pueblo, el cual se inundaba de una marea bizkaina en verano, pero a día de hoy, eso es un pasado ya lejano. En pleno agosto podemos encontrar menos de 20 personas paseando por sus calles, así como degustando algo en las terrazas de sus bares. El silencio reina en este barrio, exceptuando alguna ocasional carcajada infantil, la cual dejará de ser escuchada en no muchos años.

     Es denigrante el estado en el que se encuentra este barrio, sus carreteras, por llamarlas de alguna
manera, presentan baches casi en su totalidad. Las alcantarillas rotas, con metales afilados y oxidados saliendo de ellas y muchas semi-taponadas por la basura revientan y expulsan todo el agua, inundando así completamente este barrio con excrementos y otra serie de barcos en miniatura, que zarpan con total libertad por las calles, y cuando este agua desaparece permanecen sus sedimentos, ocultando así algunos de los hoyuelos que las calles presentan. Esta podría ser una medida anti crisis pensada por el ayuntamiento de Medina de Pomar para arreglar los innumerables defectos de sus carreteras.

Zona recreativa infantil.
     Veraneantes y vecinos de este barrio aseguran poder recordar el mismo mobiliario urbano desde hace más de 30 años, siendo la pintura que recubre los columpios y bancos oxidados, cada vez más escasa, el único cambio que han recibido. Un servidor recuerda ver los columpios que a día de hoy se encuentran en la plaza Nuestra Señora del Socorro, no más lejos de 100 metros de su antigua localización, sin ningún tipo de arreglo. Hay bancos que no solo presentan oxido casi en toda su superficie, pasando de ser de color verde a un color marrón anaranjado, sino que además tienen numerosos cortes y desperfectos, que pueden llegar a ser peligrosos para cualquier persona que quiera utilizar dichos bancos, incluyendo en este grupo los bancos que han sido arrancados del suelo y han sido llevados a otras zonas del barrio.

Resultado del escaso trabajo del equipo de limpieza.
     Se desconoce el horario de recogida de basuras, tanto el que se refiere a los camiones como el que se refiere a los barrenderos, ya que pese a no haber casi nadie en este barrio, las bolsas de basura, muebles o aparatos domésticos se amontonan en los cubos. En alguna ocasión han llegado a ocultar casi completamente los grandes cubos verde oscuro que hay distribuidos por el barrio, siendo esto una razón más que suficiente para darse cuenta de que los servicios son escasos. Las calles se encuentran llenas de bolsas de chucherías y distintas bolsas de plástico, ya que las papeleras no pueden contener más y acaban saliéndose por el viento o bien porque hay gente que no las usa, pero el caso es que las calles están sucias, casi de forma permanente, mientras que tanto veraneantes como habitantes de este barrio, pagan rigurosamente sus impuestos.

     Las distintas zonas verdes que se pueden encontrar en este barrio se encuentran abandonadas igual que sus inquilinos. Este mismo año 2013, a mediados de agosto, los veraneantes y vecinos se encontraban con que la vegetación era aproximadamente 1 metro de altura. A finales de agosto, el césped ha sido trabajado, a diferencia de los arbustos que siguen con sus ramas alocadas, las cuales son comparadas con muros, ya que impiden la visibilidad desde los balcones de numerosos vecinos. En la plaza de Nuestra Señora del Socorro, podemos encontrar una virgen, la cual da nombre a esta plaza,
que ha sido casi devorada por los arbustos. Hace años que donde se encuentra esta virgen había una especie de largueros que hacían algo parecido a un tejadillo. Pues bien, hace ya muchos años, se quitaron y a día de hoy no han vuelto a ser colocados, dejando así a la vista unos hierros cubiertos de oxido de los cuales cuelgan distintos adornos festivos, que han perdido ya su color original del tiempo que llevan ahí expuestos, así como latas de refrescos que podemos encontrar en el suelo que han olvidado su característico color rojo, para dar paso a un color rosado cada vez más pálido.

Una de las entradas al paso subterráneo.

     Para la seguridad de los habitantes y veraneantes de este barrio podemos encontrar un paso subterráneo que sirve para cruzar de un lado a otro de la carretera sin tener que exponerse a los peligros esta. A día de hoy, este túnel se encuentra lleno de pintadas, arañas colgadas del techo que se asemejan a algo poco más pequeño que un hámster, paredes cubiertas de verdín y suciedad y barandillas dobladas y oxidadas.





Antiguo molino del Puente de Villanueva.
     El río Nela pasa por este barrio, y esto no es excepción para la dejadez del ayuntamiento de Medina de Pomar. Al lado de la entrada se encuentra lo que antes era un molino. A día de hoy es una casa con la madera podrida y con el techo medio derruido, un peligro constante que cada segundo que pasa se vuelve más frágil. La solución que encontró el ayuntamiento de Medina de Pomar, no fue otra que tapar las entradas con cemento. Para acceder al río hay que pasar un pequeño puente, debajo del cual se amontona la basura desde tiempos insospechados. Conforme vamos adentrándonos en el río somos más conscientes de la dejadez que este presenta: árboles caídos, constantes desniveles producidos por las lluvias e inundaciones, escasa agua debido a la reciente eliminación de una pequeña presa hecha por los vecinos de este barrio con piedras para mantener un poco de agua, raíces a la vista constantemente, las cuales no dudan en ponerle la zancadilla a cualquiera que se acerque, y unas barbacoas que es el punto de olvido más importante que presenta este río.
Barbacoa del río Nela.
Las barbacoas se prohibieron hace ya un tiempo debido a los distintos incendios que estaban teniendo lugar, y al ser esta zona algo seca se pensó que lo mejor era prohibirlas. Los pueblos de alrededor como Villarcayo las quitaron, evitando así que nadie se saltase la reciente norma, el mismo ayuntamiento de Medina las quitó también. El caso es que este pueblo se encuentra en el olvido hasta del mismísimo ayuntamiento, ya que han pasado unos cuantos años desde aquello y este río sigue conservando dichas instalaciones, las cuales no vamos a negar, se siguen usando y presentan un estado más que lamentable.

     La iluminación que podemos observar durante la noche en este barrio, es cuanto menos escasa, y siendo una carretera lo que divide este barrio en dos, por la seguridad de los vecinos y de los que no son vecinos y tienen que usar dicha carretera sería aconsejable aumentar la luminosidad de las calles, ya que según parece la seguridad vial no es algo importante en este barrio. En los laterales de las carreteras que hay en las calles del barrio del Puente de Villanueva hay una especie de secarral o algo por el estilo que ha sido privado hasta del mínimo cuidado, cuando viene alguien, ya que sino las zonas destinadas para aparcar presentes en el barrio son más que suficientes. A lo largo de la carretera principal, podemos ver una serie de pivotes de hormigón que se supone que son para la seguridad vial, ya que en caso de que un vehículo se salga pueden ayudar a detenerlo y además ayudan a calcular mejor los límites de la carretera. Lo cierto es que no son seguros, ni mucho menos, el paso del tiempo y el escaso cuidado que han recibido los ha deteriorado hasta el punto de que la pequeña estructura de hierro que tienen en su interior se encuentra en el exterior completamente oxidada.

     Este barrio, anteriormente muy poblado y con bastante movimiento en verano se ha convertido en un geriátrico a gran escala, donde la desaparición de las piscinas hizo mucho daño, pero el abandono que está recibiendo por parte del ayuntamiento de Medina de Pomar está haciendo el resto. El barrio del Puente de Villanueva está sufriendo una muerte lenta y dolorosa, y cuando los ancianos que habitan en este gran geriátrico ya no estén, esto dejara de ser un barrio "abandonado" y pasará a ser un autentico barrio fantasma.